Me llamo Anna. Me llamo Anna y no debería estar aquí. No debería existir. Pero existo.
Como he dicho me llamo Anna, nombre que escogió mi madre antes de morir en mi parto. Yo soy la causante de su muerte y sin haberla conocido la quiero sin haber sido intencionada su muerte siento que debo ser castigada por ello.
Mi madre era una mujer muy querida por todos, por su familia, sus amigos y sobre todo por mi padre. Él nunca va poder ser feliz por mi culpa, por mi existencia. El amor que sentían mis progenitores era inmenso pero yo lo destruí naciendo.
Cada vez que el me mira siento el odio en el fondo de sus ojos, ya sé que pueda lo exagero pero es así, ni siquiera puede mirarme más de 3 segundos seguidos. Mi abuela materna no me dirige la palabra. Mis tías maternas no se dignan en saludarme. El único de la familia de mi madre que me habla es mi abuelo, y solo lo hace para decirme que no me tendrían que haber salvado a mí sino que a mi madre.
Esto no es lo más triste en mi vida, lo que a mí me duele más es escuchar el nombre, su nombre, el nombre de mi madre… Sophie.
Durante mucho tiempo me lo ocultaron hasta que un día mirando detrás de una fotografía de la boda de mis padres ví que ponía sus nombres. Después de enterarme de su nombre mi padre me prohibió decirlo.
Nunca seré como mi madre, nunca me aceptarán, nunca debí haber nacido.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada